Poste / Bolsa

Susana Santoyo

 

Cerca puede ser a un costado, cerca pueden ser unos años... Daniela Libertad ha trabajado con la imagen, he visto sus fotografías, hizo dibujos, trabajó con telas, hasta con su cabello… En alguna ocasión juntó un montón de fotos y las hizo un video, les llamaba fotos largas. Un día, por fin, mostró un video. Otro día estaba frente a la cámara, eran acciones, ella se mostraba y editaba a partir de sonido, de canciones. Una vez se cortó las uñas, bueno, nunca se las acabó de cortar, jamás fue esa su intención; veíamos su mano y el cortaúñas en un juego de seducción que parecía interminable, inició una serie de relaciones personales entre su cuerpo, su casa y ciertas cosas. Objetos.
 

Luego vinieron “los objetos”, así les dice ella: el vestido, el jabón, el globo, los chicles, el banco. La acompañaban en el cuadro, la acción con los objetos hacía que el cuerpo de Daniela se deformara, le entregaba el cuerpo al objeto y a la cámara siempre fija. Le entregaba los momentos y los fragmentos de cuerpo a lo inanimado. 
 

Cerca ya no fue tan cerca, dejé de ver el trabajo de Daniela por un tiempo. Y un día Bolsa y Poste me fueron presentados. Entonces ví otra distancia y otra relación entre el cuerpo y el objeto. Ví las intenciones escultóricas de las piezas. El material dentro del encuadre está definido por su dureza, su maleabilidad, su volumen, sus posibilidades de vacío e intercambio espacial, llámese cuerpo, ropa, bolsa, poste.

 

1.¿de qué se trata mirar?

Como espectador he visto tanto fotografías, como videos, películas, pinturas, dibujos, etcétera. Como “igual” he tenido conversaciones con aquellos que las producen. Hablando del video,  algo frecuentemente salta en la conversación, y me refiero a un tipo de video en particular… uno como el que Daniela realiza. Lo que salta es “la mirada”, que si la mirada aquí o allá, que si la toma fija, que si el testigo es la cámara. La mirada. Se habla de ella desde la producción, desde ser mirados. Y los de acá, los que miramos, para nosotros ¿de qué se trata? Me lo pregunté mientras reproducía en mi computadora una y otra vez Poste y Bolsa. Y no descubriré el hilo negro, pues miles han hablado de la mirada ¡qué digo de la mirada! de la visualidad y sus implicaciones. Pero yo quiero volver al punto íntimo de mirar; porque si bien la mirada llega lejos (si uno no es miope), también está muy cerca, nos miramos. Lo más curioso es que desde el punto de vista de nuestros ojos es difícil tener diversas miradas de uno mismo, a no ser que tengamos como ayuda un espejo, o por qué no ir más lejos: una cámara fotográfica, una de video. 


¿Y mirar al otro? supongo que eso puede ser mucho más variable, podemos verlo de frente, de lado, dar vueltas alrededor, desde nuestra propia altura, subidos en un banco, en cuclillas, acostados, acostados lado a lado, el otro sentado y uno de pie, al revés, lejos, cerca, una parte, etcétera. Me pregunto ¿en verdad usamos todo ese abanico de posibilidades de la vista? ¿Vemos todo eso? ¿Miramos? a veces creo que no, ya lo dice la canción popular “te ví sin que me vieras”… Pasamos de largo, sin mirar, sin ver los detalles y esa frontera impide otros tipos de conocimiento, si ya no miramos, ¿ya no olemos? ¿Ya no ponemos atención al lenguaje corporal? ¿Ya no escuchamos? Bueno, ese es otro asunto, el asunto acá es mirar. 
En cuanto ingresamos a algún museo, galería, cine, sala de proyección, o algún recinto de ese tipo, sabemos que es momento de usar los sentidos, en especial si es un recinto que tenga que ver con el arte visual, plástico, contemporáneo, sabemos que miraremos, que tendremos la disposición de hacerlo. A veces he pasado de largo junto a un video, es cierto, y he visto que otros lo hacen. Mirar es tomarnos el tiempo porque el otro quiere ser mirado.

 

2.¿dime por qué mirarlo?

Encuadre al centro. El objeto. Daniela. Contemplemos. Puedo describirte en tres oraciones el video… 
No hay razones para mirarlo, sólo por eso. Porque mirar es también descubrir aquello que no conocemos. Y puede que las razones sean sólo las personales. Sí, las mías. Pero también las personales, las tuyas. Llegaste a la sala, hiciste el recorrido, yo no sé por qué. Entraste y están ahí ambos videos. 
Yo, debo decir: hace tiempo que no veía un video que recuperara así la intención de la cámara fija y la toma centrada, como una foto, sí; como un testigo, en “tiempo real”. Porque la cámara no participa, Daniela no la deja, sólo quiere que sea un filtro entre tú y ella, eso creo yo. Ella no voltea a ver a la gente que sí está en la escena, te ve a ti, a nosotros los espectadores porque quiere que veas, que veamos, porque la cámara es sólo un transporte del testimonio, porque lo que sucede se queda en la película y lo puede contar sin titubeos. Pensé en Bruce Nauman pues la cámara parce no estar, pensé en algunas otras personas, realizan video con cámara fija, se autofilman, pero las intenciones no son parecidas, la edición me lo dice. Y aquí hago énfasis: entra la mirada, la intención es ser mirada. Ella no hace una “acción” yo creo que aún no; porque sé que no lo haría con público, porque, para empezar, no mira a quienes la rodean en ese momento; me pregunto, ¿por qué Daniela mira al espectador que no está? ¿En verdad ignora a los transeúntes? ¿Sabe que “no la ven”? ¿Está sola en la calle con su cámara? eso sí lo sé, porque cerca son algunos años.

 

3.mirando.

Vísteme. Te visto. Vestimenta, escenario, encuadre, espectador. 
Una escultura muy teatral. 
También lo sé, ha armado bien su guión, breve pero al fin guión, está basado en una curva temporal y en puntos a través de acciones o momentos de la acción, es decir, existe un verbo, puedo por eso describir lo que pasa en breve. Daniela es un personaje de sus propias razones. 
Pensando en un guión, en teatro, y en la relación de la visualidad con el guión, recordé el texto de García Lorca La casa de Bernarda Alba, él hizo anotaciones para que fuera una obra fotografiada, pensó en las imágenes, los acentos rojo/verde en el vestir de Adela en el blanco grisáceo de la obra lo muestran. Y en verdad, al principio de algunas ediciones se lee la intención escrita del autor. Al inverso pienso en los videos de Daniela. Ella pensó en un video que contuviera las acciones y al personaje. Si el escritor pensó que aquellas escenas que el espectador mira en tiempo real podían ser editadas de manera fotográfica; creo que en los videos de Daniela pasa algo similar, ella quiere transportar la mirada del espectador al tiempo del testigo/cámara.